jueves, 12 de junio de 2008

El amor nos destrozará

Ojalá fuese una pantalla de seda de Warhol
Colgada de un árbol
O el pequeño Joe o quizá Lou
Me gustaría ser todos ellos
Todos los corazones rotos de Nueva York
Los secretos serían míos
Te pondría en el carrete de una película
Y quedaría muy bien.

(Poema del Día de San Valentín de Ian Curtis para su esposa Debbie, 1973)

miércoles, 11 de junio de 2008

11


Mi número. Post cifrado. Escribo antes de que se acabe este día. Y antes de que sean las doce, de que sea 12. Ya tengo mi libro en las manos. Gran momento. Mañana lo cuento.

Cuando llevas una polla en el bolso


Esta mañana me dirigí con la polla de Nacho Vidal en el bolso a mi encuentro con Laura, periodista de El Mundo para una entrevista. Quise colaborar con la sesión de fotos llevando algo de utilería. Craso error. A mí se me ocurrió que podría funcionar una foto en plan fetiche dándole un pisotón. Pero el fotógrafo no pudo evitar la tentación de fotografiarme en pose contemplativa frente a aquella réplica colosal, que además es protagonista de una de las crónicas del libro. Conclusión: la imagen es bastante parcial. Si el viernes salgo en el periódico mirando un polla en actitud devocional hay que creerse sólo la mitad.

De regreso iba muy campante bajando por la plaza San Jaume y picando unos cachuetes crocantes de una bolsa de plástico cuando un chico se me puso en frente. Casi no lo reconozco, alguien con traje a esa hora de la mañana sólo podía querer venderme algo o ser un Testigo de Jehová. Pero no, era un antiguo conocido, abogado en ejercicio, que regresaba de los tribunales que tienen su cede por allí cerca.

Le conté lo del libro, de dónde venía y le enseñé coqueta lo que tenía dentro del bolso.

-Esa la conozco- dijo.

Es la de Nacho Vidal, tamaño natural, le dije queriendo hacerme la graciosa.

-Claro, claro, si nosotros teníamos una como esa en la oficina, hasta que alguien se la robó. Todavía no encontramos a la/el culpable.

Para no alargarlo más: supe en ese momento que mi amigo es parte del bufete de abogados que le lleva las cuitas a Nacho. La estrella del porno les regaló una polla, como a mí en su día. De repente me vi contándole que yo había escrito una crónica sobre un encuentro que tuve con Nacho Vidal y en un delirio me permití bromear con genuino nerviosismo: "Imagínate que me denuncia y tú tienes que acusarme, jeje".

Puso cara de abogado y me dijo que de la parte penal se encargaban otros. La palabra penal me asustó bastante pero volvimos a sentirnos los dos amigos que éramos, comentando a cerca de los bemoles de ser un hombre público como Nacho y de que cualquiera pueda llevar su polla en el bolso.


lunes, 9 de junio de 2008

Hablando con mi editora





En el Blog de Ediciona.com, Maricarmen Chirinos escribe a cerca de la autopromoción literaria en la era de la 2.0. Léelo aquí.

Juan Bonilla en El Mundo sobre Sexografías


viernes, 6 de junio de 2008

My Diary



Ayer estuve chateando con uno de mis ex novios y me preguntó si él salía en el libro. Le contesté que no, que sobre él hablo en mi siguiente libro, en el que cuento cómo perdí la virginidad en una escalera y cuando tuve mi primer aborto. Me recordó que en esa época yo solía salir a la calle sin calzón, con unos trajes muy cortos, mientras llevábamos a orinar a su tigrillo. Yo tenía un simple perro. También me recordó que me penetraba ahí, de pie, en los jardines de la Residencial San Felipe, a plena luz del día. Casualmente, ayer Ana me dejó la novela (casi gráfica) "Diario de una adolescente" de Phoebe Gloeckner, para usarlo en un artículo que estoy preparando sobre algo así como "escrituras íntimas". En lo que llevo de leído, la protagonista, una chica de quince años, se folla a su padrastro entre borrachera y borrachera y está a punto de hacerlo con su mejor amiga. Qué comunes son las vidas de los adolescentes. Una pasa años creyendo tener una existencia excepcional y resulta que es una pervertida del montón. Una "ruca", esa palabra que en Lima de finales de los ochenta servía para estigmatizar a las chicas a las que les gustaba muucho el sexo pero fingían, o creían, que estaban buscando el amor. Mi ex de la adolescencia, a quien amé locamente, me preguntó esta vez si él quedaba como el malo de la historia. Le preocupaba porque es un hombre público, dijo. Después de superar su adicción a la cocaína, se ha vuelto peluquero y creo que peina famosos. Le dije que al contrario, que él quedaba como el bueno, que el malo es otro. Porque es la verdad, él es el bueno. De regalo, me envió una foto reciente en la que sólo se ve su pene erecto y un cigarro encendido, como si el pene fumara. Me sentí como mi hermanita de quince años que no hace otra cosa que chatear. Antes al menos los penes no eran virtuales, para bien o para mal.

jueves, 5 de junio de 2008

En "La trastienda"



Ayer en las páginas de libros de El Periódico de Cataluña, el estupendo periodista Ricard Ruiz mencionó "Sexografías". Es la primera vez que sale algo del libro en la prensa local y me alegra que sea por culpa de Ricard, que siempre va a la vanguardia de todo y por eso tiene esta página sobre libros que se vienen. Comparto noticia con un libro sobre la lucha por la salvación de un árbol del barrio barcelonés de San Gervasi (La plaza del azufaifo, Isabel Núñez). En una curiosa asociación, Ricard habla de "dos luchas a brazo partido". La mía sería la de una "cronista decidida a recorrer los rincones más explícitos del sexo". Lo del brazo en mi caso es un eufemismo.

Fun Home


"Lo que recuerdo con mayor claridad es cuando mi padre me enjugaba con aquel vaso morado de metal.... El calor que me envolvía cuando vertía el agua caliente sobre mí.... Y el repentino e insoportable frío de su ausencia..."

En el dibujo, la niña mojada dice: "otra vez".

El cómic autobiográfico de Alison Bechdel es todo lo que necesitaba leer para reafirmarme en mi vocación autorreferencial. Este libro tiene todo lo que me gusta: un yo, padres fríos y barrocos, lesbianas, funerarias, libros clásicos, armarios, diarios íntimos, masturbaciones, identidades en pugna. Trata de una hija que se pregunta quién es su padre. Él quiere que ella se vista como una lady, como a él le hubiera gustado vestirse, pero ella quiere jugar a los soldados y lucir como chico. Gana ella. Juego de espejos.

En la portada de Letras Libres

Ey, ayer llegó a mis manos el último número de la revista Letras Libres (edición española). Los liberales han publicado un especial sobre el mundo animal, en el que escriben los siguientes autores (ver captura del banner). Vean a la conceptual cebrita en el cruce de Abbey Road y yo arriba de José Alejandro Castaño, el gran cronista colombiano. Mi historia zoofílica con los cerdos, que es el colmo de la concientización ecologista, se publica aquí íntegra y a manera de adelanto del libro, pues también la historia de los marranos forma parte de estas sexografías.


La pueden leer aquí: Amores Puercos

miércoles, 4 de junio de 2008

Mis Cuerpos

Sexografías es una selección de mis crónicas que publicará la editorial Melusina en España. Todas tienen algo que ver con el sexo, con una manera de narrar lo real, con una serie de personajes radicales y conmigo. El libro sale en dos semanas. Estaré por aquí, también.