
Foto de Juan Lafita.
Vaya, vaya, acabo de enterarme de que en la próxima edición del festival literario Kosmópolis, que se realiza cada dos años en Barcelona, habrá un coloquio titulado "Periodismo SXXI". La edición K08 tendrá lugar del 22 al 26 de octubre de 2008.En tanto, aquí les dejo el resumen de la mesa sobre el Nuevo Nuevo:
El nuevo-nuevo periodismo
Desde que hace treinta años Tom Wolfe publicara su manifiesto El nuevo periodismo, un nutrido grupo de escritores ha continuado desarrollando el periodismo literario norteamericano basado en el reportaje de investigación. Hoy un reputado número de autores como Adrian Le-Blanc, Richard Preston o Susan Orlean, representa la maduración a la que ha llegado este estilo con el nuevo-nuevo periodismo.
También estarán Dan Gillmor, Francis Pisani y Amira Hass (autora de Crónicas de Ramala). Y Carles Porta (uno de los catalanes a los que les va el rollo del periodismo narrativo).
Hay un océano de distancia entre las imágenes del clásico De aquí a la eternidad y el subgénero de vídeos amateurs de bañistas amancebándose entre las olas que vemos en Internet y cuyos adeptos suelen anunciarse en Loquo bajo lemas tan prosaicos como "Busco sexo en la playa".
Hoy la periodista Cristina Fallarás ha publicado en el diario español ADN un reportaje en sus páginas centrales sobre la irrupción de un nuevo fenómeno: la "autopornografía política" o la "erótica rabiosa" sobre cuatro mujeres, ninguna de las cuales "le gustaría a tu madre". Si el sábado era parte de "una generación de cronistas que inventan la realidad", hoy martes soy parte de "una generación de narradoras que usa su propia experiencia sexual como arma contra los tópicos". Me encanta este asunto de pertenecer a algo, aunque sea por cortesía de la prensa. Yo no soy nada rabiosa, soy muy tierna y a lo mejor un poco lacra, hincha pelotas, pero la rabia no está en mi corazón, quizá sí en mi coño, pero no escribo con el coño, creo.

absolutos son por primera vez los jóvenes cronistas que en los últimos años han estado publicando en la revista-escuela Etiqueta Negra y en un puñado de publicaciones como Gatopardo y Soho; y que han sacado sus primeros libros de no-ficcion.
Y es que el espectro es mucho más amplio, como bien escribe Ethel: "Estos cronistas miran la realidad con un temario en el cual hay espacio para lo cotidiano y popular con sus historias mínimas o heroicas; para la cultura ancestral o del buen comer; para las vidas que hay detrás -o dentro- de los ídolos del deporte, la música o la actuación; para los entresijos del poder; para compartir la euforia de las fiestas; para tratar de entender lo absurdo o lo freak, que se escapa al reporte metódico de la sala de redacción".
Rodrigo Fresán
Edmundo Paz Soldán