lunes, 13 de abril de 2009

Amo los robots en El País


Deus ex machina. Desde los vibradores a pedal y manivela de la era victoriana, mucha agua ha corrido bajo el puente y esos arcaicos gadgets creados para curar "enfermedades" femeninas como la histeria uterina –hoy conocida comúnmente como “gozada”– han sido reemplazados por aparatos de alta tecnología que simulan el tran tran del coito. Es decir, el coito tal y como lo entiende, por ejemplo, un tipo felizmente casado, un tal David Lampert, que después de dictar clases de baile durante 40 años en su Illinois natal lo deja todo para diseñar un pene robótico que aplaque el furor de miles de mujeres en mundo, según cuenta David Levy en su libro Amor + sexo con robots. El invento de Lampert se llama Sybian, y es actualmente el más famoso modelo de armatoste sexual (todo gracias a que Carmen Electra lo montó en el programa de Howard Stern), un potro salvaje con motor eléctrico sobre el que hay que cabalgar y, cuya prótesis, gira y vibra dentro de la vagina a velocidades inéditas, aunque graduables, e imposibles de igualar por un macho que no sea un robot.

1 comentario:

hatoros dijo...

EFECTIVAMENTE VEO MUCHO PORNO-cuando no hay nadie en casa- Y LO QUE MÁS ME GUSTA VER SON LOS ROSTROS FEMENINOS CARGADOS DE PLACER CABALGANDO SOBRE ESOS APARATOS
¿HAY ALGÚN APARATO SIMILAR PARA TÍOS?