lunes, 30 de junio de 2008

Esto que tocas no es un libro, esto que tocas es mi cuerpo

El viernes fue la presentación de mi libro en la librería-bar El bandido doblemente armado de la calle Apodaca en Madrid. Llegué y lo primero fue ver mi libro en el escaparate, al lado del libro de Bolaño Salvaje. Chachi, como dicen los niños aquí. Pero lo más bonito fue volver a ver a mis amigos: a Diego Salazar, Toño Angulo, Elisa Fuenzalida, Sergio Galarza, Edmundo Paz Soldán y Carolina Ethel; y conocer a otros, espero, nuevos amigos, como Elena Medel, poeta sevillana enamorada de Iker Casillas (cosa que nos une profundamente), el arquero de la selección española, al que dedicó un poema en un libro que se llama "Mi primer bikini"; y a Raquel Platero, autora de Melusina; y más chicas como Etna y Luchía, Eva y la bellísima novia de Galarza; también conocer a un señor que me regaló unos versos escritos en una servilleta después de decirme que le gustaba mi manera de leer. Allí estaban Ana S. Pareja y José Pons, espléndidos con los bolsillos llenos de vales por copas gratis. Luego nos fuimos a comer a un peruano, "El dorado", y Julián Rodríguez, mi presentador, escritor y editor de Periférica, pidió un bisteck con ensalada. No importa, porque esa noche leyó algo que escribió en un ciberpaki. Elijo unos fragmentos, sin culpa, porque el texto ya era de por sí bastante fragmentario:

"Esto que tocas no es un libro
Esto que tocas es mi cuerpo
Estos versos, ese poema de Juan Antonio González Iglesias, que enlazan con su eros es más, el amor es más, me ha venido a la cabeza esta mañana
Tren Cáceres Madrid, nueve y pico
Segunda lectura de Sexografías
Esto que tocas no es un libro
Esto que tocas es mi cuerpo
Quién dijo que el sexo era la mayor demostración de pureza?
No lo recuerdo, pero sí a Bataille, sí su "indefensión del sexo", sí su pureza del sexo.
Leemos sobre sexo y pensamos en nuestro sexo
En el sexo que hemos tenido, en el que tenemos, en el que tendremos
Quiero refugiarme en el amor, dice Gabriela en el club de intercambios
¿Es este un libro sólo sobre sexo?
Mi cuerpo es un campo de batalla
Alegoría de la carne, diría Carolee Scheeman
El libro, este libro, como performance, como viaje:
Como memorias
Un fragmento de intimidad expuesta

En otro poema de González Iglesias se compara al cantante Robbie Williams con Agustín de Hipona
Ambos dicen lo mismo, han pasado siglos:
Hablan del sexo:
Dicen:
Señor, hazme puro, pero no todavía.
Queremos vivir antes
Queremos nuestro sexo, mucho sexo
El sexo es pureza en un poema de Artaud que debía haber escrito Blaise Cendrars

Bajé a un locutorio de Internet, me puse a escribir esto
Volví a pensar en la ternura de este libro
La ternura que contiene y el voltaje de su, atención: rima, lenguaje...
Y, aunque fueran falsos, parecerían llenos de vida
Vividos, diré otra vez.
Quizá no salió de casa
No fue al Bois de Boulogne
No fue a ese local de intercambio de parejas
Eso no le daría más valor al libro: no amo tanto la realidad..."




3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bonito lo que escribe este tal julián, qué ha escrito y por qué presenta tu libro, a quién le ha ganado

Jaime Esparza dijo...

Ya era hora de que alguien hablara claro y con conocimiento de causa sobre la escena swinger. Y escribiendo así de bien.
Mucha suerte con el libro, guapetona!

Anónimo dijo...

Ta k me obligas a debutar en esta vaina de los posts. La bellísima se llama Irene.
Obvio, soy Galarza.